Balneario

A 150 metros del hotel, contamos con un balneario propio. Sus carpas de lona blanca lo distinguen en la línea de la playa. Al estar emplazado en lo alto de un médano, mantiene la línea de vegetación natural defensiva de los vientos, lo que permitió el desarrollo de un jardín. Desde allí, de espaldas al mar, se divisan los bosques de la zona que presentan unas puestas de sol únicas. En el parador se puede almorzar el menú casero del día, que suele incluir pescados y mariscos frescos, y saborear la exquisita pastelería elaborada por el chef del hotel.